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miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cantata del dulce crepúsculo II: El abismo de Luzbel




Se oculta la noche tras las finas curvas
En la canela de tus guijarros senos.
Consiguen tener a los leones serenos
Con un serpentear abstracto de orugas
De suaves caricias, efímeras fugas.

Dulce aletear de corazones ajenos
Sobre la periferia de tus bustos cienos.
Pequeñas escapadas a llanuras
Donde se contemplan los ígneos truenos
Reptando entre las estrellas desnudas.




4 comentarios:

  1. Te superas en cada entrada :) me ha encantado este poema.
    Un abrazo enorme

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  2. Hacia tiempo que no me pasaba por aquí! Escribes muy bieen un graan saludo! :*

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  3. Gracias por comentar! Y más gracias por decir que escribo bien, me anima a seguir ;)

    Un abrazo!

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