XI Sóplame los sentimientos en redileo de las cadenas melancólicas atrapándome océanos al cuello, rasga mi garganta y sóplame luciérnagas de tus ojos. Dame la vida.
IX Zarandee intrínsecamente recóndito avispero con mi cabeza, morada de tus hondos deseos remedados en aguijones bajo alfombra de ruborizados amores míos.