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miércoles, 11 de febrero de 2015

Sueña


Un amanecer oscuro
de luces agrietadas
vino a buscar un futuro
empapado en ensangrentadas
lágrimas, de amor inseguro.

Y retornó en silencio
la luna que nos juntaba,
Nos atrapó entre el incendio
del cuerpo que encerraba
en los pechos de tu río;

Corría solo en la alborada
que anegaba tu sonrisa
de fértiles cañadas
que apretaban tu camisa
de dos flores casadas.

viernes, 2 de enero de 2015

Soñarte


Soñarte

Me quedan por escalar sinos
Para poder olvidarte;
Cabalgo en charcos cristalinos
Cuando necesito soñarte.
Mi alma se cuelga de pinos
Si tú quieres estrenarte.
Quedan solo cuervos mezquinos
Que vuelan bajo tu estambre.

martes, 30 de diciembre de 2014

Soneto VII: La canción de la señorita


Tres margaritas alumbran los balcones,
Hierbas áureas de tímidos ilusos.
Ojos de robles añejos reclusos,
Estrellas, arrancan de día rencores
De lunas, que incitan ataques ceutones.
Gritos mudos, añoranzas de lutos
Que hablan entre paredes zurcidas de husos.
Niñas buscan lunas de cuerpos pudores
Que acaricien sus rosas vírgenes
En noches candentes de invierno desnudos
Con el canto, relinche, de jóvenes
Caballos. Temblores de soles mudos
Que habitan del Duero las márgenes
De flores tristes que lloran de dos en dos.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Soneto VI



Su rostro de niña se ilumina
Con el calor de los mares de fuego,
El sol en su jardín las rosas regó,
El viento a los azahares insemina.
Vestal adolescente de casta fina
En los mares candentes pide ruegos,
¿Qué vuelva a su cuerpo el verter de trasiego
Y que vuelva a gemir tras mi colina!
Siente el rozar en su azahar carnoso,
La mantienen presa de su olvido
En su dulce vergel azaroso.
El sol escala por su cuerpo tórrido,
Acaricia su cuerpo pecoso,
Embiste en su virginal cuerpo nacido.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Soneto V: El soneto de la muchacha


Por la montaña desciende ella,
solita entre roble ajadas.
Soldados cabalgan en fila de a dos
por sus pupilas brillantes de estrella,
en lo que busca su reflejo la bella
cierran la puerta a la luz, sedados.
Sus faldas recorren hálitos sagrados
y en su sonrisa el sol abre mella.
Al mástil le arrancó las blancas velas
en donde el nicho agasajado
ocultaba sus rosas más belas;
Unos rejones en su percal clavados
desfloran sus tan bien guardadas telas,
desangran los urdimbres alados.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Soneto IV


Mil hielos negros son tu mirada,
panteras que bailan solas al viento,
la luna que en tus ojos anda con tiento
en las noches de tu cuerpo sosegada.
Te tengo en mis sueños abanderada
ya que eres mi musa en el adviento,
con briznas de mis sueños filamiento
tus senos, para estar bien apretada.
Dos cuervos negros tienen enterrada
tu mirada, que me da sustento,
y buscan tu sonrisa en mi aferrada;
Invito a la corriente a mi majada
que trae tu cabello malcontento
cuando sólo tengo una rosa enredada.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Soneto III: Fuera del edén


Del edén de tus labios fui expulsado,
pasé las noches buscando un refugio
para vivir a oscuras el estío
y ya no ser de tu piel un condenado.
Me he sentido en tus manos controlado
como en las bravas corrientes del río,
¡Mi cuerpo estaba que no era mío!
el rocío de olivas me había exiliado.
La mar trajo en su espuma enredado
un vestido de seda que te dio
mi sol, que de ti estaba enamorado
y volvió el dolor que tanto había esperado,
me abrazó, me besó y me mintió;
contigo también se había quedado.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Soneto II


Te regalaré diamantes de viento,
joyas hechas con las canas del mundo.
No quiero ver la muerte cuando me tumbo
que tu mirada en mi vida la siento.
En tu recuerdo me andaré con tiento
que a tu morada pondré mi rumbo,
si en las ciénagas de tu armario me hundo
ten el secadero en tus pechos abierto.
Llevo una bandera blanca luciendo
pues no tengo intención de ser furibundo,
que con tu pelo mis heridas remiendo,
entre tus brazos acabo pereciendo
que en los olmos de tu mirada retumbo,
mi voz entre los valles va “in crescendo”.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Soneto I


Siete vidas necesitaré
para hallarte en el rastro esquivo,
soledad del alma en que te recibo
mas tu vida conmigo esconderé.
Hoy me sentí abandonado a tu vera
en las sonrisas del mar de tus ojos
regalándote de mi voz los despojos
que son palabras derretidas en cera.
Manaste de la bruma, entre mares
en que aguardo las siete noches
arraigado a tu recuerdo en estos lares,
me acurruco en las noches de invierno
en las hebras de tu pelo almizclado
donde mi sonrisa al día alterno.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Solitaria simiente


Simiente crece solita en campos llanos,
bebe del llanto de sus grises ojitos tristes.
Ya no van a sus alrededores hortelanos;
¡Pasan los días veraniegos con alpistes
que dan de comer a los pajarillos cachanos!

Está protegida, pues, de bélicos alanos
buscadores de muerte para los aldeanos;
¡Fiel trabajados de tierras castellanas,
tus labriegos bajo el fulgor del sol enséñanos!
¿Florecen, fúnebres, las corolas alazanas

buscando con bocanadas el ausente amor,
gotas de aire que con el rocío no llegan?
pinceladas de romero, gritos de acechador
rompedores del corazón envuelto en el hilván
que tejió en la rueca añeja con palpable amargor.

Clavel florecido en tierras con sangre regadas,
buscas en el filo del cielo sueños libres,
anhelos pululantes de vidas deseadas;
Esperanzas que en la luna a fuego escribes,
golpazos que de sol en sol siempre recibes.


jueves, 9 de octubre de 2014

Rosita


Rosita deambula sola,
Riega los muertos juncos.
Pisan la fría tierra
De los olivares adultos
Sus desnudos piececitos.
En los cañones abruptos,
Flores de rojo rocío
Tiñe su sol, su verdugo.
¡Tiñe de roja miel
Sierras donde Rosita estuvo!
Rosita no llora sola,
Su postrer vástago lo hace.
Los niños cantan a coro
Pa’ que su queja se ensalce
Más allá del camposanto.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Romance en el camino + consejito


En caminos serpenteante
Camina sola la agonía
Que tiene en los atardeceres
El sol cuando vigila
Tras las cumbres aguzadas.


¡Hola! ¿Cómo estáis? Hoy quiero hacer algo diferente que no he hecho antes. Quiero hablaros de cuando empecé a escribir poesía y daros un consejo que a mi me sirvió mucho, posiblemente lo sepáis pero os lo digo por si alguien no lo sabe. 

Recuerdo cuando empecé a escribir me gustaba mucho leer a Lorca (ahora también pero no tengo tanto tiempo), y me inspiraba muchísimo, esto es algo importante, para poder escribir antes tienes que leer, es posible escribir sin haber leído nada pero costará más conseguir inspiración. Volviendo a Lorca, lo leía y escribía muchísimo, pero todo me parecía horroroso (y lo era) pero no por lo que contaba sino por cómo lo hacía, leía lo mío y me decía que nunca lograría escribir como Lorca ni conseguiría escribir medianamente bien. Por suerte hubo gente que me decía que, primero, al comenzar a escribir estaba claro que no sería bueno, y segundo que tenía que leer para inspirarme y aprender pero debía buscar mi propio estilo. Y eso es lo importante, si alguno de vosotros escribe poesía y no le gusta cómo lo hace o le gustaría que se parezca más a algún poeta que os guste... tranquilizaos, a medida que pasan los poemas escritos vais a ir encontrando vuestro estilo, que será mejor o peor pero será vuestro, personal. En el momento es que eso suceda os gustará cómo escribís y lo haréis más a gusto.

También recuerdo que leí en algún sitio que cuanto más le guste al escritor lo que escribe menos le gustará a los lectores, y viceversa. Y me ha pasado, poemas que pensaba que comentaríais un montón tenían a peas uno comentario, y otros que no me convencían tenían varios comentarios diciendo lo mucho que os gustaba... por lo que creo que quien dijera eso tenía razón.

Espero que a alguien le sirva de ayuda, o no sé, para matar el aburrimiento.

un abrazo!

martes, 30 de septiembre de 2014

Retoños de higuera


No se ilumina la higuera,
No quiere tener retoños
Pues el miedo a perderlos
La atormenta en cada otoño.
Dime, pequeña higuera,
¿No puede vuestro esposo
Protegeros de la luna?
En los campos tú sollozo
Se deja oír a los buitres;

Tu refugio la luz es,
La oscuridad lejana
Cerca de ti no la esperes
Pues no es sino una ilusión
Vaga del miedo que quieres
No sentir a cada paso.
¿El desierto en tu mente temes
Que invada tus sentimientos?
Riega, pues, alegres flores
Que asienten la tierra tuya;
Por miedo de nuevo no llores.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Quise verte


En montañas azules quise verte;
¿Qué fue lo que pasó?, no me importó,
en las estrellas llegaba a sentirte;
Ya pasó, el destino se olvidó.

Pero aún tengo flores de piedra
que arremeten contra los reflejos
de tu cuerpo desnudo en la tierra
de los charcos ahumados de mis espejos.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Ella


Tiene ganas de llorar
Y parece que va a llover,
Hoy se siente tan sola
Que solo quiere querer.
Ella mira al firmamento
En busca de su estrella,
Mas la luna las esconde
Y la deja tan sola
Que las nubes encapotan
Su triste mirada,
Negras del humo traidor
Alertando el calabobos.

Se pierde la risa
En su pozo abierto,
Perdida en el pueblo
De su corazón sediento
¡Si solo pudiera
Comprender las secuelas
De su rota promesa
Al viento vencido!
Se le rompe la vida
Bajo la fría herradura
De acero fundido
En miedo recogido.

No quiere volver a sufrir,
Ser una flor sin vida
En un campo oscuro
De odio podrido,
Aún recuerda a su madre,
De entre sus brazos; el calor,
¡Solo quiere ser como antes!
Una niña inocente.
Su vida no tiene sentido
Ya que vive en el pasado
¡Solo quiere morir pronto!
Y volver junto a su madre.
El sol no le da la vida
Como antes se la daba,
El viento ya no le alegra
En día cada mañana,
Pasa los días en la calle
Tirada en algún callejón
Donde pierde la vida
A cada segundo que pasa;
No tiene consciencia
Del mundo que la rodea,
El dolor se lo impide
Y ella, ¡Se lo permite!

¡Escúchale! Y ponte en su lugar
Destila un poco el dolor
De su marchito corazón
Y, por favor, ¡Ayúdale!
Mira en tu interior
Y busca el sentido
Que tiene ahora tu vida
Después de tanto sufrir.

La joven de ojos negros
Guarda la tristeza en los pliegues
De su corazón podrido,
¡Y no siente el dolor!
A cada segundo que pasa
De invierno en invierno
Ocultando el estío
En la entretela de su piel.

Insólita corriente, ¿Dónde
Te la quieres llevar?
Ella llora pues no encuentra
El amor de su madre
¡Y solo es una niña!
Lo necesita más que al sol
Y más que a su dios
Que él la abandonó,
Cambió las amapolas
Por cardos y ortigas,
Y del campo brotó la sangre
Inundando el odio de sus ojos;
Convergen de su piel
Miles de cardenales
De ansiada libertad,
¡Necesita vivir!
Y procura encontrar
Su proscrita felicidad.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Obscena obscuridad


Obscuridad obscena me posee
Entre las frías cadenas de esta cárcel.
Luchar es inerte a mis quejidos
Que pululan errantes mi mustia sangre.

Dragones de hormigón me retienen
Con mis huesos de bambú fundidos
Entre las negras plumas exánimes
De sus palpitantes fríos ojos.

Trémulas luces incandescentes
Avivan el fuego de mis candiles,
Pedazos de mi alma infecta
Rasgan la tela del cielo en la noche,

Me recuerda el olor de la impureza
Que emana del huerto de su cuerpo,
Piernas abiertas al mundo de la noche,
Sucios gemidos con el amanecer.

Al fondo del lago cuchillas arrojaste
Para que mi carne se cortase
Al dormitar en sus aguas turbias
Cuando los buitres del cielo me abandonan.

El olor anaranjado de su piel
En tristes imágenes me asola,
Los barrotes de nube arrancan
Lo poco de humano que me queda.

Tumbas de acero me esperan en su cuerpo.
Hay cuervos que arrancan mis sucios dedos
De las curvas que rodean su castillo
De bloques de sangre de vírgenes.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Noches


Cúmulos añiles gatean por el mar;
Surcando la luz boquean cormoranes
Como presas que te quieren desalar
En la cumbres candentes de los volcanes;
Alacranes de nube me protegen,
Luciérnagas de tenues luces
En la noche tu cuerpo enternecen.
De acero escupen ardiendo cruces;
Luceros claros en la luna se abren,
Amarillos ojos de chacales
Apuñalan águilas para que no hablen.
Heladas losas son de percales
Las que a los romerales asedian,
Pétalos de luna les iluminan
Tras los cristales tibios que les rodean;
Miles de mariposas exterminan.

sábado, 12 de julio de 2014

Niña II

¡Hola! He estado de nuevo ausente, tenia un par de recuperaciones y no he estado atento al blog, iré pasándome por vuestros blogs a ver las novedades.



En su mano lleva una botellita
Ayayay una botellita marrón,
Arde en luces fatuas
Ayayay que bebe de la botellita

Y le arde en la garganta
Hasta llegarle al alma
Ayay me la va a llevar
Con briznas de guijarros,

Se la llevará en el barquito,
El que se esconde en la botellita
Ayayay la bebida se la llevará
Ayayay ha vaciado el vidrio marrón.

Ayayay se me quedará solita
En medio de claros oscuros
De las soledades, azahares,
Que, ayayay, arrasa la luna en la noche.


Un abrazo!

sábado, 7 de junio de 2014

Niña I

A una niña que se maquillaba y vestía como mujer.

Niña, de rosadas mejillas,
finos brazos blanquecinos;
su rostro angelical marca
dos brillantes verdes ojos,

fina figura de casta piel,
virginales piernas largas
con dos preciosos pies.
Manos suaves de terciopelo,

pechos, que sin apenas quererlo
asoman tímidamente en su cuerpo,
erguidos como dos melocotones
madurando en las ramas del árbol.

En su sonrisa se marca
la belleza que siempre la acompaña;
Dos suaves pétalos de rosa
de amargo sabor, dulce aroma,

semblante con una pequeñita nariz
realzando su increíble belleza,
su insoñable forma de andar;
Sus ganas de sonreír a quien la quiera.

Tiene, sin que nadie lo sepa,
ganas de ser amada por quien
la cuide y respete,
quiere su belleza lucir como mujer.

Luces temblorosas en la noche hay,
son sus ojos, no quiere estar allí,
en páramos que esperan agresiones
del viento, llora en cada reproche

de quien creyó que la amaba,
estuvo equivocada, desea irse,
ahora solo quiere andarse con tiento
mientras su juventud transcurre.

sábado, 22 de marzo de 2014

Luna de plata



Luna, que mira, sueña y canta.
Luce vientos erráticos, lúgubre añoranza
Indestructible de besos que quedan
Por darte.
Fuegos carnosos de carmín,
Pululante aroma de jazmín
Brillante sobre la mar bravía.

Luna menguante, luna triste.
Llama can tu canto bello de mil
Sirenas, luce tus mechones de larga
Crin aurea por las carabelas naufragantes.
Zozobra de lunas, aguas que se hacen
En los costillares de la madera hendida.
Luna. Grita al salir de tu madriguera,
Aúlla a los canes salvajes.
Tormentas de fuego, lluvias doradas
Esperan impacientes.
Grises cielos son tu triste morada,
En oscuridad vives por el destino maldito.
Luna. Luna. Desnuda calla de día,
Sensual canta en el abrigo de la noche.