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domingo, 8 de junio de 2014

Insomnio



No dejó de llover el hervir de cacerolas,
de iras perecederas con las luces ásperas
apagadas, olvidó el rozar de caracolas,
de cuerpos sofocándose en paredes empedrás.
Fue tu voz en el repiquetear de pistolas
ruido atronador de aves, como si parieras
en el soñar de hondonadas alguna amapola
cercando en tu mente insomnio de aceras.

sábado, 7 de junio de 2014

Niña I

A una niña que se maquillaba y vestía como mujer.

Niña, de rosadas mejillas,
finos brazos blanquecinos;
su rostro angelical marca
dos brillantes verdes ojos,

fina figura de casta piel,
virginales piernas largas
con dos preciosos pies.
Manos suaves de terciopelo,

pechos, que sin apenas quererlo
asoman tímidamente en su cuerpo,
erguidos como dos melocotones
madurando en las ramas del árbol.

En su sonrisa se marca
la belleza que siempre la acompaña;
Dos suaves pétalos de rosa
de amargo sabor, dulce aroma,

semblante con una pequeñita nariz
realzando su increíble belleza,
su insoñable forma de andar;
Sus ganas de sonreír a quien la quiera.

Tiene, sin que nadie lo sepa,
ganas de ser amada por quien
la cuide y respete,
quiere su belleza lucir como mujer.

Luces temblorosas en la noche hay,
son sus ojos, no quiere estar allí,
en páramos que esperan agresiones
del viento, llora en cada reproche

de quien creyó que la amaba,
estuvo equivocada, desea irse,
ahora solo quiere andarse con tiento
mientras su juventud transcurre.

miércoles, 4 de junio de 2014

Ya era hora de volver, ¿verdad?


¡Muy buenas a todos! Hacía ya bastante tiempo que no escribía nada, los exámenes y demas como os dije. Ya echaba mucho de menos esto, he leido algunos blogs pero no he comentado, ire poniendome al día. Y bueno, espero que os vaya todo bien y volvamos a vernos las caras por aqui.

Os dejo un breve poema escrito hoy mismo.

La risa cantaba al llorar,
Y lloraba al verte correr.
Corrían baladas de pan
Comidas en secas gargantas;
Aullaban, olvidadizas, altares vacíos
Buscando redención.
Y olvidaban rendidas el amor
Viendo correr la tierra anclada
Marchitándose entre sus ojos.

¡un abrazo!