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lunes, 30 de septiembre de 2013

Nana de los sueños oscuros: Asiduo de melancolías

Asiduo de melancolías

Asiduo de melancolías, colinas,
Mi suerte de campos calcinados.
Tarimas de piel y carne
Penden los pechos a mí alrededor.
Ubres. Ríos rojos, sangres azules
Que recorren cañerías infectas
Del corazón.

Caricias de espinas oxidadas,
Vallas que se saltan solas
En pantanos olvidados, y vienen,
Corriendo de aquí para allá
Confundidos por lunas desnudas
Que no están. Y dicen que está
Sola rodeada de estrellas, cuando ella
Guarda besos en armarios
Para recordar su olor una vez más.

Sueña despierta, dormida recuerda

Fragancias de las que ya olvidó el olor.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Nana de los sueños oscuros: Almas perdidas

Vi a la noche
Burlándome con su sonrisa
Lúgubre, mortal.
Un cuchillo que rasga el telón
De lo que procuraba ser la noche
Donde se pierde entre tinieblas
La tenue luz ahuyentada
Con el graznar de almas oscuras.
Se torna en yermo el cielo
Del alfa y la omega,
Que quieren dar de beber:
Fuentes negras del manantial
De oscura sangre,
Torres de marfil atezado
Alimentan de perdidos espíritus
Las inocentes miradas

De un niño herido…

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Cartas a una mujer V

Se perdieron las caricias que fueron del otoño prisioneras, bajo el empuje salado del mar extenso en tu lagrimal, en la profundidad de tus anhelados ojos.

Se fueron como las marrones hojas cayendo al suelo, entre embestida y embestida de las escobas del viento, soplando entre tus labios rosas, queriendo alejarlas son voluntad apenas. Abriendo las compuertas de los remansos que dejaron caer en estampida por tus carrillos lágrimas plateadas, brillando, por los perdidos besos que van en manada.

Se perdieron las caricias que fueron del otoño prisioneras.
Su cálido abrazo te abandonó a la suerte maldita, a las hiedras arrinconadas buscando tu calor, buscando hacerte prisionera de la soledad.

Se perdieron las caricias.