
Las historias no deben alargarse pues de tirar al final se rompen y los cierres nunca vuelven a encajar. Sin embargo, así como te fuiste todo se corto limpiamente, sin roces, ni malos gestos o miradas reflejando decepción.
Nada.
Y se supone que la nada no duele, pero quema en el pecho causando un dolor de la hostia.
Quizá sea mejor así.
A veces el que no quede nada duele mucho.
ResponderEliminarBonitas palabras ;)